Nos reunimos esta vez para conocer a Keila, un personaje extremadamente interesante, que había sido invitada por Nod, para darnos una charla sobre algunos pasajes de su vida, su historia personal nos permitirá conocer situaciones reales que por distintas circunstancias no han sido objeto de una evaluación imparcial.
Lo que Keila tiene para decirnos cuenta con el aval de los hechos considerados ciertísimos.
Ella, nos contará, experiencias, que pondrán a prueba, nuestra capacidad de entender y aceptar la diversidad de opciones, que a lo largo de la historia parecen entrecruzarse unas con otras, formando una trama de ribetes inéditos, que enriquecerán, sin duda, nuestra percepción de los acontecimientos narrados, con el contundente poder de su indiscutible autenticidad.
Keila, posee dones de adivinación y gozaba de gran prestigio por sus facultades para predecir los acontecimientos futuros como asimismo, convocar a los espíritus de aquellos que habían muerto.
En la época en que Saúl reinaba sobre Israel, Keila se vio forzada a buscar refugio en Endor, debido a la persecución que este rey había decretado sobre todos los evocadores y adivinos en toda la faz de su reino, para quienes dispuso que fuesen cortados de la tierra mediante su exterminio.
“ Ya Samuel había muerto, y todo Israel lo había lamentado, y le habían sepultado en Ramá, su ciudad.
Y Saúl había arrojado de la tierra a los encantadores y adivinos. ”
1 Samuel 28:3
Las excepcionales facultades de que hacía gala esta mujer la habían convertido en fuente de consulta de reyes y gobernantes a los cuales escuchaba y daba su parecer, interpretándoles sueños y poniéndoles en contacto con los espíritus de personajes ya fallecidos con los cuales deseaban comunicarse por los mas diversos motivos.
Ella, Keila fue consultada en varias oportunidades por Jonatán, el hijo de Saúl, cuando éste conmovido por la angustia, le solicitaba su parecer y orientación en todo lo concerniente al profundo amor que sentía por su cuñado y amigo, con el cual compartían una indisimulada atracción el uno por el otro, sentimiento que les llevó a realizarse promesas mutuas de constante fidelidad aún hasta la muerte.
Estos antecedentes sobre la vida y obra de Keila nos fueron proporcionados por Nod, quién ofició como presentador de tan calificada disertante, dándonos algunos datos de su currículo personal, con la finalidad de que conociéramos un poco mejor a la persona, que ante nosotros, con sencillez y sobriedad, compartiría sucesos de gran relevancia en los cuales había sido particular protagonista.
El relato de Keila nos sitúa en los la época en que el Reino de Israel se tambaleaba bajo la conducción de un atormentado Saúl.
Conocida es la rivalidad y el celo que Saúl sentía por su yerno David, el rechazo y vergüenza por la actitud de su hijo Jonatán para con su cuñado y amigo, actitud que le llevaba a enfrentar a su propio padre en salvaguarda de su amado..
Un pasaje de la lectura del Libro 1 de Samuel, a la que nos hace referencia Keila, dice lo siguiente:
“ Entonces se encendió la ira de Saúl contra Jonatán, y le dijo: Hijo de la perversa y rebelde, ¿ acaso no sé yo que tu has elegido al hijo de Isaí para confusión tuya, y para confusión de la vergüenza de tu madre ?”
1 Samuel 20: 30
David, se vio obligado a buscar refugio entre los filisteos a los cuales les ofreció sus servicios conjuntamente con los cuatrocientos hombres que le acompañaban.
“ Y se juntaron con él todos los afligidos, y todo el que estaba endeudado, y todos los que estaban en amargura de espíritu, y fue hecho jefe de ellos; y tuvo consigo como cuatrocientos hombres.”
1 Samuel 22:2
El tiempo en que David vivió entre los filisteos constituye una de las páginas mas oscuras de su historia, se convirtió en vasallo del rey Aquis, al cual le solicitó un lugar donde morar con sus hombres, he aquí parte del relato de Keila:
“ Y David dijo a Aquis: Si he hallado gracia ante tus ojos, séame dado lugar en alguna de las aldeas para que habite allí; pues ¿ por qué ha de morar tu siervo contigo en la ciudad real?
Y Aquis le dio aquel día a Siclag, por lo cual Siclag vino a ser de los reyes de Judá hasta hoy.
Fue el número de los días que David habitó en la tierra de los filisteos, un año y cuatro meses.
Y subía David con sus hombres, y hacían incursiones contra los gerusitas, los gezritas y los amalecitas; porque éstos habitaban de largo tiempo la tierra, desde de quien va a Sur hasta la tierra de Egipto.
Y asolaba David el país y no dejaba con vida, hombre ni mujer; y se llevaba las ovejas, las vacas, los asnos, los camellos y las ropas, y regresaba a Aquis.
Y le decía Aquis: ¿ Dónde habéis merodeado hoy? Y David decía: En el Neguev de Judá, y el Neguev de Jerameel, o en el Neguev de los ceneos.
Ni hombre ni mujer dejaba David con vida para que viniesen a Gat; diciendo: No sea que den aviso de nosotros y digan: Esto hizo David.
Y esta fue su costumbre todo el tiempo que moró en la tierra de los filisteos.
Y Aquis creía a David, y decía: El se ha hecho abominable a su pueblo de Israel, y será siempre mi siervo.”
1 Samuel 27: 5 – 12
Estas cosas nos contaba Keila con lágrimas en sus ojos, su familia, sus parientes, su pueblo, habían sido masacrados por David y sus huestes de bárbaros bandoleros.
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Es difícil congeniar el relato de las víctimas con la imagen de un ungido de Jehová,
matar y robar a hombres y mujeres, exterminar pueblos enteros, pretender que el simple hecho de quitarles la vida para que no denuncien sus actos aberrantes, podría quedar impune y ajeno al Dios de toda la tierra, es algo que Keila y los suyos se niegan a aceptar.
Este sentimiento de despojo y rebeldía permanece en la memoria de los pueblos oprimidos, masacrados y despojados de la tierra de sus ancestros, hasta nuestros días.
Lo que Keila nos hace ver y sentir son actos de terrorismo, cruel y salvaje, y no existe imperio, ni religión, ni mucho menos cultura, que pueda sepultar sus justos reclamos de justicia.
Tal como nos lo había expresado Nod en su presentación de la disertante, ella nos hizo notar las enormes dificultades que enfrentaba en el ejercicio de lo que ella entendía era una sagrada asignación de sus dioses, Saúl había impuesto una despiadada persecución de toda manifestación religiosa contraria a los dictados de la Ley de Jehová, algo solamente comparable con la que ejerciera la Iglesia Católica Apostólica Romana a través de la tristemente célebre Santa Inquisición.
Regía entonces lo expresado en la ley de Moisés:
“ Y el hombre o la mujer que evocare espíritus de muertos o se entregare a la adivinación, ha de morir; serán apedreados; su sangre será sobre ellos.”
Levítico 20: 27
Lo que se nos hace notar, es cómo se dirimían los conflictos étnicos – religiosos, en el nombre de Dios se exterminaban naciones por medio del genocidio, las motivaciones y consecuencias de estos actos de barbarie, se justificaban aduciendo que se actuaba en obediencia al mandato divino.
No sólo se destruía la vida, conjuntamente con ella, se destruían sus dioses, su cultura, todo lo que constituyese su identidad, el celoso dios del conquistador no admitía nada ajeno a sus decretos, el exterminio pretendía borrar la influencia, considerada diabólica, cortando de raíz toda expresión que pusiese en peligro de contaminación, a la doctrina impuesta por el vencedor, su pueblo escogido, el cual estaba destinado a prevalecer sobre todos los demás.
Todos conocemos hoy en día, que la historia es escrita por los vencedores, el historiador, registra los hechos que justifican la conquista y ensalzan las hazañas de sus héroes, a quienes sitúan en el olimpo, laureados con la gloria del todopoderoso, jueces supremos, cuya voz, tiene el aval divino de la infalibilidad de sus dichos.
Keila, pertenecía a la Orden de los Sacerdotes Astrólogos, ellos conocían los secretos de la creación desde mucho antes de que llegasen los israelitas de su cautividad en Egipto.
Esta orden se basaba en el orden divino de la naturaleza, lo que hoy conocemos como paganismo no significa otra cosa que: “ aquellos que habitan en el campo ”, el término latino paganus , que hoy asociamos con todo lo que se refiere a satanismo, no es mas que una referencia a esa condición, lo mismo sucede con aquellos que vivían en las villas, el concepto se ha distorsionado tanto que al hablar de estos habitantes nos resistimos a que se les considere “villanos”.
La orden de los sacerdotes astrólogos concebía a la creación como el producto de dos mitades, una masculina y la otra femenina, el Hieros Gamos, la unión sexual natural de estas dos mitades daba lugar a la creación de una nueva vida.
La figura del triángulo era el símbolo de Yahweh y la misma figura invertida simbolizaba a Shekina, estos mismos símbolos pueden apreciarse en el oriente con los que representan al equilibrio de poder entre lo masculino y femenino: El yin y el yang
o el de la cruz de lados iguales, llamada “cruz Griega” la cual bien asociamos en éstos días a la que lucían en sus escudos los Caballeros de la Orden del Templo, mas conocidos como los templarios.
Para darle mas condimento a todo lo expresado, Nod nos dice: Será mejor que tomen nota de todo lo que a símbolos se refiere, porque entre los invitados a disertar en próximos encuentros, tendremos, nada menos, que a uno de los grandes maestros de la simbología, uno de los grandes genios de la humanidad, al creador del Hombre de Vitrubio, estoy hablando del Gran Maestro, Leonardo Da Vinci.
Estos símbolos a que hacemos referencia, los utilizados por los sacerdotes astrólogos
permanecen en nuestros días conocidos como la “ Estrella de David o de Salomón, su hijo,” y es el estandarte de una nación: El actual estado de Israel.
Dichas estas explicaciones, con la ayuda de Nod, todos nos sentíamos embargados por el deseo de saber más, el escenario de los hechos narrados por Keila, adquiría otras dimensiones, su mundo ya no nos resultaba tan oscuro e incomprensible, sino que, por el contrario, nos insinuaba que era poseedor de conocimientos que por alguna circunstancia, se nos había omitido conocer por quienes han manipulado la historia.
La voz de la disertante nos vuelve a ubicar en el tema que estaba desarrollando, de manera que volvemos a los tiempos en que el Rey Saúl, se encontraba en medio de enormes dificultades, los filisteos, le tenían completamente rodeado con sus ejércitos,
como también vimos, David, con sus hombres, mataba y saqueaba cuanto se le ponía
por delante, y para colmo de males, el profeta Samuel había muerto.
Veamos lo que nos dicen las escrituras, comenta Nod :
“ Se juntaron, pues los filisteos, y vinieron y acamparon en Sunem; y Saúl juntó a todo Israel, y acamparon en Gilboa.
Y cuando vio Saúl el campamento de los filisteos, tuvo miedo, y se turbó su corazón en gran manera.
Y consultó Saúl a Jehová; pero Jehová no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas. ”
1 Samuel 28: 4 –6
En su desesperación, Saúl ya no sabe a quién recurrir, se encuentra solo en medio de un inminente ataque de los filisteos, necesitaba en forma urgente, de consejo y de orientación, y para colmo, la única persona que podría ayudarle era el profeta Samuel, al cual ya habían enterrado en Ramá.
El estado de crisis en la cual se encontraba su reino, era tal, que Saúl, se sintió obligado a recurrir a los servicios de los adivinos y agoreros, - a quienes había perseguido y exterminado - en la desesperada búsqueda de una solución.
El, necesitaba comunicarse con el difunto Samuel, y reconocía que habían sacerdotisas, que poseían este poder y autoridad, la capacidad de ubicar a los muertos en el mundo de los espíritus y ordenarles su regreso al mundo de los mortales.
Es entonces que el rey Saúl, ordena a sus criados, que le buscasen a una mujer, y
Keila nos hace notar con énfasis este aspecto, “buscasen una mujer” como una prueba de la autoridad que le era reconocida a la mujer por su condición de genero, su capacidad de generar vida, el principio primario de la creación, el sentido matriarcal de la “madre naturaleza” .
Cabe agregar que los manipuladores de la Torah , conocida como la ley de Moisés, buscaban desesperadamente romper esta hegemonía femenina en el campo de la religión, condenando a la mujer por haber participado primero que Adán del fruto prohibido y asociando sus atributos a todo lo pecaminoso y satánico.
Una enorme herejía, que rompía el equilibrio, entre lo masculino y femenino, lo que los indios hopi de América llamaron “koyinisquatsi” lo que equivale a decir “vida desequilibrada”.
Los criados del rey Saúl, le informan que en Endor hay una mujer que tiene espíritu de adivinación, refiriéndose a Keila, a quién no conocían por su nombre, y el rey resuelve disfrazarse para luego en compañía de dos de sus hombres visitar a esta mujer en horas de la noche.
Cuando Saúl y sus hombres llegan a Endor, Keila les reconoció de inmediato, por mas que Saúl se disfrazase, su figura y prestigio, acompañada del terror que sus actos provocaban entre los extranjeros, era lo suficiente conocida como para pasar inadvertida, no obstante, Keila prefirió seguirle el juego y escuchar al monarca.
Al preguntarle Keila, a su peculiar visitante, cual era el objeto de su visita, éste le dice que le ruega que por el espíritu de adivinación, le hiciese subir desde el hades al espíritu de Samuel .
Entonces Keila le responde:
“ He aquí tu sabes lo que Saúl ha hecho, cómo ha cortado de la tierra a los evocadores y a los adivinos. ¿ Por qué, pues, pones tropiezo a mi vida, para hacerme morir ?
Entonces Saúl le juró por Jehová, diciendo: Vive Jehová, que ningún mal te vendrá por esto.”
1 Samuel 28: 9 – 10
Keila, nos comentó que se sintió muy humilde ante la imagen de un hombre agobiado
que en su desesperación, estaba dispuesto a hacer cualquier cosa, incluyendo su humillación ante aquellos, que en su soberbia, no había tenido ningún reparo en decretar su extinción.
Los caminos de Yahweh y Shekinah, nos conducen con seguridad aún en medio de las tinieblas, su vara es de hierro y al final de la senda nos alimentará con el fruto del árbol de la vida, reflexiona Keila, dando un profundo suspiro.
Es entonces que Keila, la adivina de Endor, le pregunta a Saúl: ¿ A quién quieres que te traiga ?.
“ La mujer entonces dijo: ¿ A quién te haré venir? Y el respondió: Hazme venir a Samuel.
Y viendo la mujer a Samuel, clamó en alta voz, y habló aquella mujer a Saúl, diciendo:
¿ Por qué me haz engañado? pues tu eres Saúl. Y el rey le dijo: No temas.
¿ Que haz visto? Y la mujer respondió a Saúl: He visto dioses que suben de la tierra.
El le dijo: ¿ Cual es su forma ? Y ella le respondió: Un hombre anciano viene, cubierto de un manto. Saúl entonces entendió que era Samuel, y humillando el rostro a tierra, hizo gran reverencia.
Y Samuel dijo a Saúl: ¿ Por qué me haz inquietado haciéndome venir ? . . .
1 Samuel 28: 11 – 15
La cita de este pasaje de las escrituras, así como los otros pasajes que anteceden, están registrados en el, 1 Libro de Samuel, se ha preferido transcribirlos textualmente para que, quién los lea, pueda apreciar, que aún en medio de la persecución feroz y el descrédito que se manifestaba abiertamente sobre la mujer, éstas poseían un enorme poder.
La parte del triángulo invertido que les simbolizaba, era una clara demostración de su intima relación con todo el acontecer del fruto de su vientre: El hombre y todos los hijos del hombre.
Keila, la adivina de Endor, prefirió dar por terminada su exposición, para dejarnos en compañía de Nod.
Con una dulce sonrisa, un beso en la frente, y un cálido apretón de manos, se despidió de cada uno de los asistentes, prometiendo regresar nuevamente... algún día.
Nosotros, en tanto, nos quedamos pensando en la experiencia vivida, se podrán decir muchas cosas, se intentarán dar innumeras explicaciones, sobre los hechos narrados, pero lo que ha quedado muy claro es que la adivina de Endor tenía el poder de convocar a los muertos, que se puso en contacto Samuel y le hizo venir a hablar con Saúl.
Se podrá decir que Samuel vino por que quiso hacerlo, que era parte de un plan previsto, pero a nosotros nos ha quedado la imagen de esta maravillosa mujer que nos había cautivado con su humildad y sencillez.